Texts

POEMAS ALTERADOS (2013)

Interview by Irene Gras Cruz.
“Espacios diáfanos y envolventes que permiten al espectador sentirse parte integrante de la obra, que deja huella del acto mismo de confluir. Ideas, circunstancias, propósitos, recuerdos, búsquedas y deseos que con el paso del tiempo coinciden en un mismo fin, como un paraje donde confluyen los caminos, los ríos y otras corrientes de agua que terminan desembocando en el mar, en ese mar Mediterráneo que todos llevamos tan dentro”.

“El tiempo pasa y la charla termina. Me despido con una sensación muy agradable, y con la esperanza de que la raíz de un nuevo ‘género’ de artistas se está fraguando y surgiendo en Castellón. Quizás, a día de hoy, no encuentren su momento y su lugar para su desarrollo personal en nuestro país y por eso migren al extranjero. Aun con todo, espero que vuelvan.”

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AESTHETICA MAGAZINE (2011)

Review in Aesthetica Magazine of the exhibition “Marcant Paraules. Words Written in the Stone” by Angela Darby. Ards Arts Centre, Belfast, Northern Ireland.

“Each work is immaculately crafted with processes allowed an importance uncommon in contemporary practice. Line, mark and gesture combine in rich displays of tone and muted colour. Across the picture plane, repeated rectangular forms compete for dominance with scribbled textures as if the artist is revealing her own struggle between defining structure and free expression; between rules and liberty.

“They rely on the pre knowledge of the reader to decipher an understanding from what is really only the shadow of an empty shell. The creative re-interpretation of the words by the reader is the essential element in decoding meaning and in the process the reader can be transformed. It is this alteration of consciousness that Grau Vidal’s meditative works celebrates.”

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RAICES PARA UNA LUZ (2011)

Introductory text by Marcelo Díaz for the exhibition “Confluències”, Centre municipal de Cultura de Castelló, Spain

Los árboles asoman erguidos sobre tierras que los enseñan silencio, presencia, y los dan alimento verdadero bajo la dermis que a diario besa la luz y se oculta en la noche. Este es un largo trayecto de crecimiento en el que confluyen las guías de los frutos. Primero un sustento, una firmeza. Luego el trabajo de crecer con albo mirar y buena labranza. Esa fe de ofrecer ya una vida con su sabor propio.

Lo extraño, lo afortunado, lo admirable es que este árbol Altea sea tan joven, recién asomado a la atmósfera, y nos traiga, no ya sus frutos como ventanas ante nuestros ojos y nuestro vivir, sino mucho más.

Como en todo buen creador, estas ofrendas han sido elegidas desde la búsqueda interior. Ese oscuro y fértil suburbio en el que sustentamos la razón de nosotros. En la que los nobles entran con respeto, en donde indagan y dudan los que tienen algo que decir, lejos del mimetismo o la moda.

El humano lamento y canto de Miguel Hernández. Sus heridas, tres y muchas, que son las heridas de los buenos que no se apartan de su voz. Esa verdad que logra ser de casi todos.

El bien labrado relato gráfico, el argumento expresivo, la incontestable estética en la composición y el orden. El color frente al gesto y con el gesto. Y esa búsqueda, ese alimento antiguo, ese deseo nuevo. Toda una confluencia, un solo ser para asimilarse a ese árbol Miguel, a cualquier árbol nosotros.

No serán solo nuestros ojos los que encuentren unos grabados bien logrados. Seremos nosotrso mismos los que construiremos interiormente un poco de historia nuestra. En nuestro íntimo ojeo algo más vibrará por la intención sólida de expresar y la variada forma de hacerlo.

enmaricielo@yahoo.es